Fragmento:"Se percibe, así, la importancia del
papel del educador, el mérito de la paz con que viva la certeza de que parte de su tarea docente es
no sólo enseñar los contenidos, sino también
enseñar a pensar correctamente. De allí la imposibilidad de que un profesor se vuelva crítico si mecánicamente memorizador es mucho más repetidor cadencioso de frases e ideas inertes que un desafiador. El intelectual memorizador, que lee horas sin parar, que se domestica ante el texto, con miedo de arriesgarse, habla de sus lecturas casi como si las estuviera
recitando de memoria no percibe ninguna relación, cuando realmente existe, entre lo que leyó y lo que ocurre en su país, en su ciudad o su barrio. Repite lo leído con presición pero raramente intenta algo personal. habla con elegancia de la dialéctica pero
piensa mecanicistamente. Piensa de manera equivocada. Es como si todos los libros a cuya lectura dedica tanto tiempo no tuvieran nada que ver con la que tienen que ver en la realidad idealizada de una escuala que vuelve cada vez más un dato allí, desconectado de lo concreto.
Leer críticamente no se hace como sí se comprara maercancía al mayoreo. Leer veinte libros, treinta libros. La
verdadera lectura me compromete de inmediato con el texto que
se me entrega y al que
me entrego y de cuya comprensión fundamental también me vuelvo sujeto. Al leer no estoy en puro seguimiento también de la inteligencia de texto como si ella fuera solamente producción se su autor o de su autra. Por eso mismo, esta forma viciada de leer no tiene nada que ver con el pensar acertadamente y con el enseñar acertadamente.
En verdad, sólo quien piensa acertadamente aun cuando, a veces, piense de manera errada. Y una de las condiciones para pensar acertadamente es que
no estemos demasiado seguros de nuestras certezas. Es por eso por lo que
pensar acertadamente, siempre
al lado de la pureza y necesariamente
distante de puritanismo rigurosamente ético y generador de belleza, me parece
inconciliable con la
desvergüenza de la arrogancia de quien está lleno o llena de sobervia"
Paulo Freire